En menos de un mes, la congregación salesiana en Pamplona ha recaudado 21.000 euros para ayudar en la reconstrucción de escuelas en Haití tras el terremoto, que se llevó la vida de 500 alumnos y 3 religiosos.
NOELIA GORBEA . PAMPLONA
Diario de Navarra
Sábado, 6 de febrero de 2010
Setenta y cuatro años trabajando en Haití. Sin haberse cumplido un mes desde que el terremoto que arrasó el país caribeño "derrumbara" el esfuerzo de una congregación, los Hermanos Salesianos, que en Pamplona suman 15 religiosos, 100 educadores y 830 alumnos, no se dan por vencidos.
Como el resto de comunidades que trabajan en la reconstrucción de las zonas más devastadas de Haití, los Salesianos han logrado recaudar en la capital foral una cifra que supera los 21.000 euros. "Queremos invertir ese dinero en las escuelas y centros de formación que quedaron reducidos a escombros tras el seísmo", explicó Iñaki Lete, director Salesiano en Pamplona.
Antes de la sacudida, estos religiosos disponían en Puerto Príncipe de cinco "casas" (espacios en los que confluían escuelas, pequeñas capillas o iglesias, comedores y hogares de acogida para huérfanos), de las que tres quedaron "completamente destrozadas". Pero los daños no fueron exclusivamente materiales. Un colegio en el que los Salesianos impartían clases de Formación Profesional a jóvenes se derrumbó mientras los alumnos se encontraban en las aulas. Aunque las cifras no son definitivas, se estima que los fallecidos suman alrededor de medio millar. "Entre los estudiantes, también se encontraban tres religiosos, todos naturales del país", explican desde la congregación.
Escuelas entre ruinas
Una de las facetas que ha diferenciado el trabajo de esta comunidad religiosa se ha centrado en incidir en la importancia de la formación escolar. "Pensamos que es importante crear en los niños un hábito, un interés por la educación que queremos que no se pierda a pesar de las enormes consecuencias que el terremoto ha provocado en el país", sostienen en la sede.
Con esta intención e independientemente de las condiciones en las que deben trabajar, los Salesianos continúan centrados en los niños, contruyendo escuelas entre las ruinas. "Muchos de nuestros centros no tienen techo, pero no nos importa", se sinceran los religiosos.
A día de hoy, quedan un total de sesenta salesianos en Haití. "Nuestra misión ahora consiste en volver a encarrilar a los menores. Hemos puesto en marcha un programa que funciona muy bien, en el que por cada tres horas de clase les damos una comida caliente", detallan los Salesianos. Desde Pamplona agradecen la "generosidad" de todos los navarros. "Estamos muy contentos con la rapidez con la que ha respondido la gente. No debemos dejar que Haití caiga en el olvido. Aún hay mucho trabajo por hacer", indicó Lete.