El último día del mes de junio de cada año aparece marcado de rojo en el calendario del Colegio Salesiano de Barakaldo.
Texto y fotografía: Josean Hernández
Cada año, al concluir las actividades escolares, nos vamos de excursión-convivencia.
Es una salida festiva que nos permite celebrar juntos la alegría del trabajo realizado.
Es un día en el que nos conocemos más y mejor.
Es un día que aprovechamos bien en los aspectos lúdicos, culturales y de amistad.
Este año comenzamos con una visita al Chillida-Leku en los terrenos del caserío Zabalaga de Hernani. Como fuimos de los primeros en llegar, íbamos abriendo caminos por la suave hierba de sus amplios prados.
Nos mojamos los pies, pero no nos importaba mucho. La visita nos permitió conocer un espacio precioso, donde naturaleza, historia y arte se unen con una nota alta.
Nos enteramos de la aventura humana y artística de arquitecto, escultor y pintor que ha conseguido con el Chillida-Leku, la creación de un espacio a la medida de su vida y de su obra. Un lugar donde dialogan el arte y la naturaleza.
Tras un reconfortante paso por el Hotel Londres, donde se nos sirvió un cocktail de categoría, pudimos perdernos por la Parte Vieja de Donosti. Las viejas glorias iban recordando los bares donde, en tiempos pasados, bebieron txakolí, vinos y cañas. Otros recordaban los nutrientes bocatas de tortilla o los inmejorables pintxos.
A las dos nos fuimos a la sidrería Oianume de Urnieta donde los propietarios, antiguos alumnos de nuestro colegio, nos trataron de maravilla. La comida se prolongó con unos cantos de sobremesa y con un “Ezkerrik asko” merecido Txutxi que nos deja tras seis años de servicio a la Comunidad Educativa, y deseando que el nuevo director, Ricardo, guíe este centenario Colegio con la colaboración de todos.
Nos deseamos unas felices vacaciones que nos permitan comenzar el nuevo curso con ilusiones renovadas… Y que, al final de junio de 2011, no falte una salida como esta que hemos celebrado.