Pero la definición de “otro don Bosco” no parece especialmente original, si es verdad que, aunque fuese de un modo misterioso, don Bosco la había preanunciado al pequeño Miguel aún antes de que pisase Valdocco: “Nosotros dos haremos todo a medias”. Y, en efecto, don Rua transcurrió gran parte de su vida a su lado asumiendo poco a poco papeles más importantes, antes de sucederle como Rector Mayor.
Y si don Bosco es indiscutiblemente el fundador único de la Sociedad salesiana, tal y tan grande fue la implicación en ella de don Rua, mientras vivía don Bosco, tal y tanta fue la participación en la responsabilidad, trabajo, alegrías y dolores junto a él, tal y tan grande fue la capacidad de don Rua como primer sucesor suyo para llevar a la misma sociedad a la plena madurez, que se puede quizá afirmar, históricamente hablando, que don Rua fue, en cierto modo, un “cofundador”.
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