En la introducción de la Carta el propio D. Pascual Chávez, Rector Mayor la presenta:
Paso directamente a la presentación de esta Carta. En cuanto al género literario, es muy diversa de las tres últimas Cartas: la del 150º aniversario de la fundación de la Congregación Salesiana (ACG 404), la del centenario de la muerte de don Rua (ACG 405) y la del Aguinaldo sobre la evangelización (ACG 406). Pero es tanto o más importante que ellas. En primer lugar, porque hace referencia a nuestra misión, que, como dice el artículo 3 de las Constituciones, “da su tono concreto a toda nuestra existencia, especifica el compromiso que tenemos en la Iglesia y determina el puesto que ocupamos entre las Familias religiosas”. Pero, sobre todo, porque, obedeciendo a cuanto nos es requerido por el CG26, estamos llevando a cabo una reflexión sobre nuestra pastoral.
Creo que la reflexión que se está realizando en la UPS, en otros Centros de Estudio de la Congregación y en la Inspectorías, encontrará un punto de referencia en esta presentación mía de la Pastoral Juvenil Salesiana. Efectivamente, en la Carta presento qué se hace en la Congregación y cómo debería hacerse la Pastoral Juvenil Salesiana. También quisiera ayudar a comprender el porqué.
La cita bíblica que he escogido para introducir esta Carta me parece muy iluminadora. A diferencia del conocido fragmento del capítulo 10 del Evangelio de Juan, en que Jesús se auto-presenta como el Buen Pastor, en el texto de Marcos 6, 30-44 tenemos una manifestación concreta de la mente, del corazón y de las manos pastorales de Cristo.
Contemplando la multitud inmensa que le escucha, dice el evangelista que Jesús “sintió lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles con calma muchas cosas”. Su conmoción de Buen Pastor se expresa, ante todo, en ponerse a “enseñarles muchas cosas”, y sólo después en la multiplicación del pan y en saciar a toda aquella gente.
Esto quiere decir que, para Jesús, la primera reacción de la compasión pastoral es la evangelización, pero inseparable del compromiso para satisfacer también las necesidades primarias de las personas, como el comer.
Intento ofrecer una visión coherente y clara del estado actual de la Pastoral Juvenil Salesiana. Desde ahora os digo que este texto debería ser objeto de estudio por parte de los Inspectores, de los Consejos Inspectoriales, de los Directores y de los formandos.
Se puede descargar la carta completa